Lamento profundamente informar que mi apelación contra la decisión de cerrar mi caso de asilo en los Estados Unidos ha sido denegada, y ahora se ha emitido una orden de deportación en mi contra.
He compartido más abajo varios enlaces de noticias y de Amnistía Internacional que pueden verificar la persecución que he sufrido y quién soy como persona y activista.
Es increíblemente lamentable que mi vida vuelva a estar en peligro. Vine a Estados Unidos en busca de protección, y ahora siento que se me está dando la espalda en el momento más crítico de mi vida.
Me pregunto:
•¿Cuántos riesgos más debo correr por el simple hecho de pensar distinto?
•¿Por luchar por la justicia?
•¿Por defender los derechos humanos?
•¿Cuánto más debo arriesgar mi vida en un sistema diseñado para no ser justo, y en el que quienes administran justicia parecen indiferentes a las vidas que destruyen?
Las leyes y los sistemas se crean y se interpretan muchas veces al antojo de quienes ostentan poder, sin importarles la humanidad detrás de cada caso.
Los perseguidos políticos no somos números ni estadísticas: somos seres humanos perseguidos por nuestras ideas, por nuestra voz, por nuestra voluntad de luchar por un país mejor.
En Venezuela siguen en el poder quienes controlan las armas y las bandas armadas. El aparato represivo opera con impunidad, y la violencia política continúa siendo una realidad constante para quienes hemos alzado la voz.
La supuesta ley de amnistía promovida por la dictadura venezolana no garantiza protección real para todos los presos políticos, ni permite el retorno seguro de los exiliados. La tortura, el hostigamiento y la impunidad persisten.
Yo fui, sigo siendo, y seguiré siendo objetivo del régimen por respaldar, apoyar y solicitar acción internacional contra los criminales que tienen secuestrado al país.
Aplaudo las iniciativas internacionales que buscan justicia —como la captura de Maduro y de quienes han encabezado el aparato delictivo venezolano— y seguimos exigiendo que se detenga la cadena de impunidad incluyendo a quienes protegen las estructuras represivas dentro y fuera de Venezuela.
Siempre he denunciado el sistema criminal venezolano, sus enlaces con crimen organizado regional y sus prácticas de represión. He denunciado cómo estos mecanismos han afectado a venezolanos patriotas incluso fuera del país.
¿Debe mi vida estar en riesgo para que se entienda lo peligroso que sería que me deporten?
A continuación dejo enlaces que contextualizan si yo tengo caso o no para pedir asilo y necesitarlo
amnistia.org/ve/blog/2018/0…
elnacional.com/2019/12/madur……
telemetro.com/internacionale…
Debo correr con la misma suerte que (Ronal Ojeda Tte asesinado en Chile por oden Diosdado) para que se entienda lo peligroso que es para mi vida ser deportado
@SecRubio @RepMariaSalazar @MarioDB @realDonaldTrump @POTUS
No soy un caso aislado. Mi situación refleja la cruda realidad de miles de venezolanos que han buscado protección y que hoy enfrentan incertidumbre y amenaza de deportación ante un sistema migratorio que no es justo y no tiene capacidad de definir entre una VICTIMA Y UN VICTIMARIO
comunicacioncontinua.com/amn…